Gestión del riesgo a prueba en Colombia: la respuesta oficial tras el sismo de 5,6 en el Tolima
El balance preliminar del sismo publicado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) de Colombia en su cuenta oficial. (Foto: UNGRD/X, vía Infobae)
En clave de gestión pública, el sismo midió la capacidad de respuesta de gobernación, alcaldías y el sistema nacional de riesgo en plena madrugada.
CHAPARRAL, Colombia.– Un sismo de magnitud 5,6 sacudió la madrugada de este martes 3 de noviembre el centro-sur de Colombia, con epicentro en el municipio de Chaparral, departamento del Tolima, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento ocurrió a las 4:13 de la mañana, hora local, con profundidad superficial, inferior a 30 kilómetros, y se sintió en ciudades como Bogotá, Ibagué, Cali, Medellín, Manizales y Pereira.
El boletín inicial del SGC fijó la magnitud en 5,3 y poco después la ajustó a 5,6. La Red Sismológica Nacional detectó cinco réplicas hasta las 5:45 de la mañana, con magnitudes entre 2,1 y 3,5. La directora técnica de Geoamenazas del SGC, Carolina García Londoño, explicó que el Tolima está atravesado por fallas geológicas activas, pidió a la población seguir solo los canales oficiales y llamó a mantener la calma. El organismo recibió miles de reportes ciudadanos, con Bogotá a la cabeza.
En su balance preliminar de las 5:34 de la mañana, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que una persona resultó lesionada en Chaparral por la caída de una pared dentro de una vivienda, y que en Quimbaya, departamento del Quindío, se desprendió parte de la estructura de una iglesia ubicada en la carrera Quinta, sin personas lesionadas. En Bogotá se reportaron evacuaciones en algunos conjuntos residenciales. La UNGRD activó la Sala de Crisis Nacional y continuó el barrido con las autoridades locales para verificar otras posibles afectaciones, y también se reportaron cortes del servicio eléctrico en municipios como Roncesvalles, Rioblanco y la zona rural de Planadas.
El alcalde de Chaparral, Elver González Mora, relató que la zona donde el temblor se sintió con mayor fuerza fue el Cañón de Las Hermosas, que una vecina del barrio Libertador fue llevada al Hospital San Juan Bautista tras caerle una pared encima —en valoración médica y, al parecer, sin gravedad— y que varias viviendas resultaron averiadas, una de ellas destruida en el sector de Río Negro. «Gracias a Dios, no tenemos reportado pérdidas humanas», declaró el alcalde, quien pidió acompañamiento del Gobierno Nacional y un diagnóstico de la actividad sísmica que afecta al municipio desde el 20 de septiembre.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, anunció la activación de los protocolos de atención y prevención y del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, pidió a los municipios revisar las sedes educativas y reportar cualquier novedad, y ordenó que las clases se desarrollen de manera virtual en todo el departamento mientras se evalúa la situación. En Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán aseguró que no había daños ni afectaciones tras una primera revisión, y el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, también descartó afectaciones mayores en su departamento.
El de esta madrugada es el sismo más fuerte de la secuencia que vive Chaparral desde el 20 de septiembre, periodo en el que el SGC localizó más de 1,100 movimientos de magnitud superior a 2,0 en la zona entre el 20 y el 30 de septiembre, y que incluyó otro temblor de magnitud 4,0 el pasado 30 de octubre. El nuevo movimiento llega casi tres meses después del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, cuyo balance oficial consolidado en octubre cifra en 335 las personas fallecidas, 103 las desaparecidas y 4,516 las heridas.
Para República Dominicana, también un país expuesto a los sismos, la experiencia de Chaparral deja una lección cercana: la prevención, las construcciones seguras y la información oficial a tiempo salvan vidas cuando la tierra se mueve de madrugada.

