Señal de Estado en la frontera: el Gobierno exhibe unidad de mando y un plan antipandillas ante la crisis haitiana
Mandos de las Fuerzas Armadas durante el recorrido de supervisión por los pasos fronterizos encabezado por los ministros Carlos Antonio Fernández Onofre y José Ignacio Paliza. (Foto: El Caribe)
En clave política, que el ministro de Defensa y el ministro de la Presidencia recorran juntos la frontera, con los comandantes de las tres fuerzas y los jefes de inteligencia, es una señal de Estado deliberada: unidad de mando y respuesta coordinada ante la crisis haitiana, en la misma semana en que El Salvador ofreció ayuda directa a Haití y República Dominicana facilita la logística.
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, realizaron este miércoles 4 de noviembre un recorrido de supervisión por los principales pasos fronterizos entre República Dominicana y Haití, para evaluar en el terreno las condiciones de seguridad y el desarrollo de las actividades cotidianas en la zona.
La inspección abarcó Dajabón, Elías Piña, Jimaní —incluido el paso de Malpaso— y Pedernales, los cuatro puntos formales de cruce entre ambos países. En cada uno, las autoridades constataron que las operaciones comerciales, el tránsito autorizado de personas y las demás actividades habituales se desarrollan con normalidad, bajo la vigilancia de los organismos de seguridad fronteriza.
Ambos ministros estuvieron acompañados por los comandantes generales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como por el director general del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) y el director de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (J-2). En Dajabón se sumaron el comandante general del Ejército, mayor general Jimmy Arias Grullón, los directores de los servicios de inteligencia y los comandantes de la cuarta brigada de infantería, con asiento en Mao, y del décimo batallón.
Desde Dajabón, Fernández Onofre afirmó que el país tiene planes y proyectos listos para contrarrestar a las pandillas haitianas o una eventual avalancha de ciudadanos haitianos hacia el territorio dominicano. «Actualmente detenemos e investigamos a toda persona sospechosa que cruce la frontera o se detecte interna en el territorio. Reiteramos que tenemos listos todos los planes de defensa nacional que se puedan utilizar en el país para contrarrestar cualquier eventualidad», sostuvo, al señalar que la alerta no es solo en la frontera, sino en todo el país, siguiendo las instrucciones del presidente Luis Abinader.
Como refuerzo, el ministro informó que, adicionalmente a los más de 12,000 efectivos desplegados en la frontera, han sido asignados dos nuevos batallones con cobertura en el sur y el noroeste del país, y que la vigilancia aérea con drones cubre cada kilómetro de la línea fronteriza. También indicó que las Fuerzas Armadas mantienen contacto permanente con los militares salvadoreños que apoyan la seguridad en Haití, cumpliendo los acuerdos establecidos, y que la Dirección General de Migración mantiene activos sus equipos y su personal biométrico para depurar a las personas consideradas sospechosas.
Fernández Onofre invitó además a verificar la situación directamente: dijo que la frontera está abierta en sus más de 311 kilómetros para que cualquiera pueda ir a investigar, entendiendo que siempre habrá cosas que mejorar frente a las versiones que circulan en redes sociales. Paliza, por su parte, explicó que la verja que se construye en la franja fronteriza es, más que un muro, un sistema de protección edificado para dar seguridad al país.
Durante el recorrido, Fernández Onofre sostuvo encuentros con los soldados desplegados en las unidades fronterizas, a quienes reconoció su disciplina y compromiso y exhortó a seguir desempeñando sus funciones con profesionalismo y firmeza. El Ministerio de Defensa indicó que mantendrá la supervisión permanente de la zona fronteriza y la coordinación entre los organismos responsables de garantizar la seguridad y la protección de la soberanía nacional. Para República Dominicana, la estabilidad de estos cuatro pasos sostiene el comercio binacional y la vida diaria de las provincias fronterizas, en momentos en que Haití sigue sumido en su crisis de seguridad.

